España se defiende en la calle.

Este próximo domingo día 29 tenemos otra oportunidad para volver a dejar de ser la mayoría silenciada y dejarlo simplemente en mayoría. Otra oportunidad para que el resto de España vea la realidad de Cataluña: que somos muchísimos más los que apostamos por la unión de todos, por el bienestar, la libertad y el respeto a las leyes.

Volvamos a llenar las calles de Barcelona como ya hicimos el 8 y el 12-O y acudamos masivamente a la manifestación convocada a las 12:00 en Paseo de Gracia.

Os propongo varios planes para el domingo. Podéis acudir a la Plaza de Artós a las 10:00, para bajar desde allí en pasacalles hasta Paseo de Gracia e incorporarnos todos al acto central. También podéis acudir a las 10:00 a Vía Laietana donde asociaciones como Espanya i Catalans, Somatemps, Convivencia Cívica… harán un homenaje a la Policia Nacional frente a la Jefatura de Policía.

Animad a vecinos, amigos, compañeros de trabajo o familia. No esperéis que nadie haga nada por vosotros, simplemente hacedlo. Hemos de defender a España y España se defiende en la calle. 💪🇪🇸

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Manifiesto de Mario Vargas Llosa. 8-O.

Os dejo aquí el manifiesto completo, leído por el Premio Nobel de literatura Mario Vargas Llosa, con el que ha culminado la multitudinaria marcha (más de 1 millón de personas) ayer 8 de octubre en Barcelona.

“Queridos amigos. Todos los pueblos modernos o atrasados viven en su historia momentos en los que la razón es barrida por la pasión. Y es verdad que la pasión puede ser generosa y altruista cuando inspira la lucha contra la pobreza y el paro. Pero la pasión puede ser también destructiva y feroz cuando la mueven el fanatismo y el racismo.

La peor de todas, la que ha causado más estragos en la historia, es la pasión nacionalista. Religión laica, herencia lamentable del peor romanticismo. El nacionalismo ha llenado la historia de Europa y del mundo, y de España, de guerras, de sangre y de cadáveres. Desde hace algún tiempo, el nacionalismo viene causando estragos también en Cataluña.

Para eso estamos aquí, para pararlo. Para eso han salido miles y miles de catalanes de sus casas en esta mañana soleada del otoño catalán. Son catalanes democráticos, que no creen que son traidores quienes piensan distinto a ellos. Son catalanes que no consideran al adversario un enemigo, que no ensucian sus puertas, ni destruyen sus vitrinas. Catalanes que creen en la democracia, en la libertad, en el Estado de derecho, en la Constitución.

Y además de catalanes, hay aquí, esta mañana, miles de hombres y mujeres venidos de todos los rincones de España —e incluso del Perú—, a decirles a los amigos catalanes que no están solos, que estamos con ellos, que queremos dar juntos con ellos la batalla por la libertad. Estamos armados de ideas, de razones y de una convicción profunda de que la democracia española está aquí para quedarse. Y que ninguna conjura independentista la destruirá.

No queremos que los bancos y las empresas se vayan de Cataluña como si fuera una ciudad medieval acosada por la peste. No queremos que los ahorristas catalanes retiren su dinero por la desconfianza, por la inseguridad jurídica que les merece el futuro de Cataluña. Queremos, por el contrario, que los capitales y las empresas vengan a Cataluña para que vuelva a ser, como tantas veces en su historia, la capital industrial de España, la locomotora de su desarrollo y su prosperidad.

Queremos que Cataluña vuelva a ser la Cataluña capital cultural de España, como era cuando yo vine a vivir aquí, en unos años que recuerdo con enorme nostalgia. Eran los últimos años de la dictadura franquista. La dictadura se deshilachaba y hacía aguas por todas partes. Y ninguna ciudad española aprovechó tanto como Barcelona esos resquicios de libertad para volcarse al mundo y traer del mundo las mejores ideas, los mejores libros, todos los grandes logros de la vanguardia. Por eso venían los españoles a Barcelona. Porque aquí los aires eran ya los de Europa. Es decir, los de la democracia y la civilización.

Aquí, en esa Cataluña se reunieron, después de haberse dado la espalda desde la guerra civil, los escritores españoles y los escritores latinoamericanos. Aquí, yo he visto llegar a Barcelona a muchachas y muchachos de toda América Latina, con vocaciones artísticas y literarias, que venían porque aquí había que estar si uno quería triunfar en el mundo de las artes, del pensamiento, de la literatura. Venían aquí como nosotros en las generaciones anteriores íbamos a París. Queremos que Barcelona, que Cataluña, vuelvan a ser la capital de la cultura de España.

Queridos amigos. España es un país antiguo. Cataluña es un país antiguo. Hace 500 años sus historias se juntaron y se juntaron con las historias de vascos, de gallegos, de extremeños, de andaluces, etcétera. Para crear esa sociedad multicultural y multilingüística que es España. Ahora, desde hace 40 años, además de recuerdo de un pasado grandioso y a veces trágico, España es también una tierra de libertad, una tierra de legalidad. Eso el independentismo no lo va a destruir.

Se necesita mucho más que una conjura golpista de los señores Puigdemont y Junqueras, y de la señora Forcadell, para destruir lo que han construido 500 años de historia. No lo vamos a permitir. Aquí estamos ciudadanos pacíficos, que creemos en la coexistencia, que creemos en la libertad. Vamos a demostrarles a esos independentistas minoritarios que España es ya un país moderno, un país que ha hecho suya la libertad y que no a va a renunciar a ella por una conjura que quiere retrocederlo a país tercermundista.

Esta manifestación supera todo lo que los más optimistas organizadores consideraban. Es la demostración maravillosa de que en Barcelona, de que en Cataluña, como en el resto de España, están por la democracia, por la legalidad y por la libertad.

¡Viva la libertad! ¡Visca Catalunya! ¡Viva España!”

Ahora o nunca.

Este domingo la llamada mayoría silenciosa tiene una cita en Barcelona. Y permítanme que no me incluya en lo de silencioso porque llevo ya años asistiendo en Barcelona a todas las celebraciones que se han hecho los 12 de octubre, conmemorando la Fiesta Nacional de España. Pero en honor de la verdad, lo de este domingo,  no tiene nada que ver con los actos del 12-O en Plaza Cataluña. Lo de este domingo promete ser algo histórico. Una manifestación que será un antes y un después en el sentimiento españolista de Cataluña. Lo percibo a mi alrededor: vecinos, amigos, compañeros de trabajo, conocidos… gente que hasta ahora se quedaba al margen ha dicho basta. Basta de manipulación, de mentiras, de exclusión, de sentirse pisoteados… basta de callar. Nunca es tarde. Debería haber sido antes, sí, pero aún estamos a tiempo. Aún podemos revertir la situación. La razón está de nuestro lado. Razones históricas, económicas, culturales, sentimentales y también el sentido común. La radicalidad de unos políticos que han tapado sus vergüenzas manipulando a una parte de la sociedad, por suerte no a la mayoría, no debe imponerse. Debemos ser la resistencia y reaccionar de una vez por todas. Aun sin los medios de comunicación catalanes que nos apoyen y abandonados por parte de los sucesivos Gobiernos de España, hemos de dar un paso adelante y dar la cara. No podemos esperar a que venga nadie a solucionarnos el problema. Es el momento de alzar la voz, que se oiga bien fuerte tanto en Cataluña como en el resto de España, y decir que aquí estamos. Lo mínimo que debemos hacer es salir a la calle. Defendamos nuestro futuro y el de nuestros hijos. Defendamos la memoria de nuestros padres y abuelos que hicieron que Cataluña prosperara a base de dejarse la vida en las fundiciones, telares y demás fábricas. Somos españoles y como tales no somos ciudadanos de segunda. Todo lo contrario, pertenecemos a una gran nación, protagonista de grandes gestas que ha marcado nuestro carácter. Demostremos que sí somos mayoría y no precisamente silenciosa. Es el momento. Ahora o nunca. Nos vemos el domingo a las 12 en Barcelona. ¡Viva España!

Colau o la podredumbre municipal

¿Cuánto de podrida ha de estar una corporación municipal para expedientar a un agente de la policía municipal por el simple hecho de llevar una muñequera con la bandera española porque “perjudica la neutralidad política del cuerpo policial? Y en consecuencia, ¿cuánto de podrida está la sociedad que vota y sustenta a esta corporación? Expedientan policías por mostrar una pequeña bandera de España pero permiten campar a sus anchas a las mafias de manteros por cualquier calle de Barcelona. Tal cual.

Quiero pensar que hay una mayoría de barceloneses “normales” que opinan como yo pero que el día de las votaciones prefieren quedarse en casa. De lo contrario es para echar a correr sin volver la vista atrás. Resulta que la bandera de nuestro país perjudica la neutralidad política. Sólo una mente llena de odio, de extremismo y de rencor puede pensar que el hecho de llevar una bandera de España te convierta en partidario de un bando. Una bandera de España no es el anagrama de un partido político o el escudo de un equipo de fútbol. Es la bandera que nos representa a todos, una bandera con 300 años de historia, de una nación con varios cientos de años más.

El problema, y lo sabemos todos, no es la neutralidad política. El problema para esta gentuza es la bandera de España. No están en contra de portar una bandera siempre que no sea la española. Ya lo demostraron cuando permitieron colgar un trapo separatista (no lo llamen bandera por favor) en el balcón del Ayuntamiento de Barcelona pero retiraron de malos modos la bandera (esta sí) de España. Son falsamente neutrales y lo son en todo. Dicen tener neutralidad religiosa pero sólo ponen trabas a la cristiana. La alcaldesa ha suprimido las fiestas de la Virgen de la Merced, ha mostrado su apoyó el padrenuestro blasfemo y pretende cobrar un impuesto por las obras de la Sagrada Familia . Al mismo tiempo, Colau plantea la construcción de una gran mezquita” como remedio a la islamofobia”. El Ayuntamiento pretende también poner en práctica medidas concretas en áreas como la educación -regular el uso del velo y dotar a los comedores escolares de alimentos halal- y los centros de culto, de los que se dice que “en la actualidad carecen de las condiciones dignas para la oración”. Además, abundan en la idea de que esa megamezquita debería respetar “el principio de proximidad en los barrios donde la presencia de musulmanes y musulmanas residentes es mayor”. Tremendo.

Podríamos pensar que  Colau es mala alcaldesa pero que al menos nos sale barata, ya que prometió bajarse el suelo a la mitad… Pues no. Mintió. Tiene un sueldo de 100.000 € y hasta la fecha no se lo ha bajado ni un solo euro. Por supuesto ha echado la culpa de esta no bajada de sueldo al resto de grupos municipales. Pues nada, sigamos disfrutando de lo votado y confiemos que en próximas elecciones no os quedéis tantos en casa.

12-O: Éxito de participación y manipulación periodística.

Os tengo que contar que la resaca del 12-O en Barcelona ha sido formidable. Me he levantado de un salto, feliz, rememorando lo vivido ayer en Paseo de Gracia y Plaza de Cataluña.

Año a año superamos la cifra de asistentes. Los ciudadanos ya saben que cada 12 de octubre tienen una cita en Barcelona y acuden allí hayan sido o no citados. El apagón informativo que sufrimos los organizadores del evento es evidente. Ningún medio catalán se hace eco de la convocatoria y eso hace que tengamos que hacer milagros para difundir el acto y que llegue a la ciudadanía. Pero llegamos, ya lo creo que llegamos. 100.000 personas se dieron cita ayer en Barcelona tras la pancarta con el siguiente lema: ESPAÑA EN EL CORAZÓN, DESDE CATALUÑA. DES DE CATALUNYA, ESPANYA AL COR. Pancarta flanqueada por dos banderas: la española y la catalana. Sí, los malvados españoles somos así, ponemos los lemas en los dos idiomas y utilizamos las dos banderas. Todo un ejercicio de radicalidad.

Muchas familias, niños, adolescentes, en definitiva gente de todas las edades reivindicando con alegría, con pacifismo y sin estridencias una realidad, que somos españoles y que lo vamos a seguir siendo. Porque sí, porque la historia, la razón y la ley están de nuestro lado.  No hubo quema de banderas, no hubo insultos y no hubo faltas de respeto porque fue un acto en positivo. A favor de y no en contra de nadie. Los asistentes llevaban indistintamente banderas españolas, europeas, catalanas, valencianas… Sólo el Photoshop hace posible que en nuestros actos se vean banderas de la Falange. ¿No tienen otra cosa mejor que hacer que estar una tarde entera, de un día festivo, haciendo montajes con el ordenador? Pues parece ser que no. Su extremismo hace que sean capaces de eso y de mucho más: montajes de fotos con concentraciones de gente que no corresponden ni con la hora ni con el lugar, grabaciones de cánticos de manifestaciones que tampoco corresponden con lo sucedido ayer… pero qué más da, les encanta enmerdar.

Pero en su fuero interno están jodidos. Sí. Saben que un puñado de asociaciones, entre ellas la que vicepresido, Espanya i Catalans, fueron capaces de convocar con pocos medios y mucha ilusión a 100.000 personas. Saben de nuestra fuerza y se ponen muy nerviosos cada vez que llega el 12 de octubre. Tanto que son capaces de lo que sea. De decir, por ejemplo, que ayer no había nada más que 5000 personas en el acto. ¿Cómo es posible llenar la Plaza de Cataluña, una de las plazas más grandes de Europa, y ocho manzanas del anchísimo Paseo de Gracia con 5000 personas? Es de risa. Debe ser que los que nos sentimos españoles somos muy grandes y no cabemos nada mas que uno por metro cuadrado. Ellos muy esmirriados, pobres, caben hasta ocho por metro cuadrado en sus concentraciones. Y todos los paletillos repitiendo esa cantidad hasta que cale: 5000, 5000, 5000. Paletillos, sí, son muy paletos. No aguantan un debate sobre el independentismo ni de 5 minutos. Tremendo. 

Os invito a todos a que el próximo año nos acompañéis y podamos así superar esa cifra de 100.000. Tenemos que crecer exponencialmente cada año y eso depende de todos.

Fuerza, amigos, venceremos. 

La culpa fue del chachachá

Los votantes del PSOE son en su gran mayoría moderados. Y lo mismo pueden votar al PSOE, si éste lo hace bien, como  dejar de hacerlo y votar al PP si éste les convence más. Lo mismo puedo decir de los votantes del PP. Van, vienen, cambian de opinión, piensan por si mismos. No votan sí o sí a un partido lo haga como lo haga. Quienes hacen eso son los militantes, que se toman la política como el fútbol, siendo de un equipo hasta la muerte. La política no es fútbol o al menos no debería serlo. Y las Elecciones no se ganan con los votos de las bases, se ganan con los votos de los ciudadanos.

Elecciones tras elecciones el PSOE pierde votos a borbotones. Es culpa de que los barones hablen dicen los Pedristas Sanchistas. Claro… ¡es eso! No se vota al PSOE porque los barones critican al líder… ¡ya! 

Parece ser que el pactar con Podemos y darles cientos de alcaldías no tiene nada que ver con perder votos, como lo sucedido en Madrid con Carmena o el pacto con Colau en Barcelona para mendigar un puestecito de Tercer Teniente Alcalde. Claro, es poco importante para los votantes el no disputar la ideología de izquierdas a los comunistas y convertirse en subalternos de ellos, de los que protagonizan una ideología que ha fracasado en todo el mundo llevando miseria allí donde se instalase.

Tampoco tiene que ver con perder votos el pactar con nacionalistas, y ya no sólo me refiero a ERC o a CiU (por cierto de derechas) sino a la CUP. Sí. El PSOE ha sido capaz de dar alcaldías a los antisistemas de la CUP, como por ejemplo la de Badalona. O peor incluso, pactar con Bildu para arrebatar la alcaldía de Vitoria al PP y dársela al PNV. Parece ser que los dirigentes socialistas piensan que el pactar con antisistemas o proetarras es algo que el votante medio del PSOE ve con agrado. Pues no.

Tampoco parece que tenga nada que ver con la pérdida de votos el que haya dirigentes socialistas, como el alcalde de Tarrasa, que hayan metido a su ciudad en la Asociación de Municipios por la Independencia. Eso debe ser poco importante y quizá votantes socialistas de Toledo, por ejemplo, vean esta acción con simpatía. 

Y es que hay socialistas independentistas, españolistas, abertzales, federalistas… conglomerando un partido que no tiene una idea clara de lo que debe ser España.

Justo según termino de escribir este post salta la noticia: “Iceta (PSC) pide a los independentistas, en el Parlamento de Cataluña, colaborar para formar un gobierno del cambio…” Una más del PSOE, pero eh, que la gente no ha votado al PSOE en Galicia y en el País Vasco porque los barones han hablado o quizá la culpa fue del chachachá. Quien sabe…

 

¿Respeto? Ni a los mentirosos ni a los paletos.

Convierten una guerra de sucesión en una guerra de secesión. Convierten una guerra entre dos Casas Reales, apoyadas por las grandes potencias europeas que ansiaban reinar España, en una guerra entre catalanes y españoles. No, no tengo ningún respeto a los separatistas. Y no porque tengan una opinión diferente a la mía, no. A unos no los respeto por mentirosos y a los otros no los respeto por dejarse engañar, por no buscar la verdad, por paletos.

Desde aquí lanzo una pregunta a los separatistas, tanto al grupo de  los mentirosos como al grupo de los paletos. ¿Si fue una guerra entre Cataluña y España, por qué los Tres Comunes de Cataluña (instituciones de autogobierno de Cataluña) publicaron , el 11 de septiembre de 1714, textualmente el siguiente bando, arengando a la población barcelonesa a: “derramar gloriosamente su sangre y vida por su Rey, por su honor, por la Patria y por la libertad de toda España”?

Pues sí, textualmente dicen “libertad de toda España”. ¿Pero no luchaban los catalanes contra los españoles? ¿Cómo es posible entonces que los catalanes luchasen por la libertad de toda España? Son preguntas retóricas. La respuesta es muy sencilla. Muy sencilla para los que nos hemos preocupado mínimamente por conocer nuestra historia. Los paletos, los incultos, los aborregados, ellos no. Ellos ante una pregunta así pondrán cara de haba, dirán “Va…eso es mentira”. Ellos tragan cualquier cosa: Colón fue catalán, el Cid no fue una persona sino que fue un linaje catalán, la perdida Tartessos estaba en Tortosa, Santa Teresa de Ávila también era catalana, en 1714 se puso fin a la guerra entre Cataluña y España… ¿Respeto? Respeto ninguno. El respeto se gana.

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